Empieza por la dirección IP pública que ven todos los sitios que abres y sigue con DNS, WebRTC, IPv6 y huella del navegador: esas seis comprobaciones se ejecutan aquí mismo, en español, sin registro ni instalación. Hay otras seis páginas en español —búsqueda DNS, WHOIS, ASN, listas negras, geolocalización y user-agent— que explican la consulta y abren el formulario en la versión en inglés. Ninguna de las doce prueba el anonimato, ninguna prueba la seguridad completa y ninguna certifica a ningún proveedor: describen las señales visibles de esta sesión.
6 herramientas interactivasIP, VPN, DNS, WebRTC, IPv6 y huella. Otras seis páginas explican las búsquedas de red.
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1
IP y red visibles
Comprueba qué IP pública, versión y red puede ver esta sesión del navegador.
2
Fugas y rutas
Revisa DNS, WebRTC e IPv6 para detectar señales que pueden requerir revisión.
3
Huella y recibo
Resume categorías visibles del navegador y exporta solo un Safe Copy seguro.
Respuesta rápida: qué comprobar y en qué orden
Empieza por tu IP pública: la recibe cada web que abres y es la referencia de todo lo demás. Después comprueba por separado DNS, WebRTC e IPv6, porque pueden salir por una ruta distinta a la del resto del tráfico. Termina con la huella del navegador, que apenas cambia cuando cambias de dirección. Cada comprobación describe señales visibles de esta sesión; ninguna demuestra el anonimato.
Qué se ve de ti cuando abres una web
Ninguna página necesita tu permiso para saber ciertas cosas: llegan solas con cada petición o las entrega el navegador cuando se le pregunta. Conviene separarlas, porque cada una se corrige de forma distinta.
Tu dirección IP pública. El servidor no puede devolverte la página sin ella. De ahí se deducen tu operador, la red desde la que sales y una ubicación aproximada.
El servidor DNS que te responde. Tu equipo pregunta a un resolver por la dirección de cada dominio antes de abrirlo. Si ese resolver es el de tu operador mientras el resto del tráfico va por otro camino, la lista de dominios que consultas viaja por donde no esperabas.
Las direcciones que publica WebRTC. Para montar llamadas dentro del navegador, WebRTC anuncia direcciones candidatas propias. A veces incluyen una pública distinta de la visible.
Si hay IPv6 y por dónde sale. Muchas redes funcionan hoy en doble pila. Un túnel que solo enruta IPv4 deja el tráfico IPv6 saliendo por la conexión original.
La huella del navegador. Idioma, zona horaria, resolución, fuentes y renderizado gráfico forman una combinación que puede seguir reconociéndote después de cambiar de dirección.
El user-agent. La cadena con la que tu navegador se presenta: familia, versión y sistema operativo. Es contexto de compatibilidad, no una identificación, pero suma.
Cambiar de IP solo afecta al primer punto; los otros cinco siguen igual. Por eso conviene mirarlos por separado.
Qué herramienta usar según lo que quieras averiguar
Hay doce páginas en español y no hace falta pasarlas todas. Seis ejecutan la comprobación en la propia página; las otras seis explican en español qué devuelve la consulta y abren el formulario en la versión en inglés, marcadas aquí abajo como «herramienta en inglés». Aquí tienes, en una frase, cuándo conviene cada una.
Para saber qué muestra tu conexión ahora mismo
Cuál es mi IP: el dato de partida. La dirección pública que reciben las webs, si es IPv4 o IPv6, el operador al que pertenece y la ubicación aproximada que sugiere.
Geolocalización de IP (herramienta en inglés): cuando un servicio insiste en que estás en otro país, o cuando quieres ver hasta dónde llega la estimación de ciudad de una dirección concreta.
¿Cuál es mi User-Agent? (herramienta en inglés): cuando una web te trata como si usaras otro navegador u otro dispositivo, o cuando el soporte técnico te pide esa cadena y no sabes dónde encontrarla.
Prueba de huella del navegador: cuando cambias de IP y aun así te siguen reconociendo. Reúne los rasgos visibles del navegador y estima si destacan poco, algo o mucho.
Para verificar una VPN o un proxy
Prueba de fugas de VPN: cuando acabas de conectar el túnel y quieres las cuatro señales —IP, DNS, WebRTC e IPv6— en una sola pasada.
Prueba de fuga de DNS: cuando la IP ya cambió y quieres ver de quién es el servidor DNS que contesta. Cambiar de dirección no cambia por sí solo quién resuelve tus dominios.
Prueba de fuga de WebRTC: cuando usas videollamadas en el navegador o extensiones de privacidad y quieres saber qué direcciones publica esa vía.
Prueba de visibilidad IPv6: cuando tu operador ofrece IPv6 y tu VPN no dice nada al respecto. Ver IPv6 no es automáticamente una fuga, pero conviene saber por dónde sale.
Para investigar una dirección, un dominio o una red
Búsqueda DNS (herramienta en inglés): cuando acabas de mover un dominio, configuras el correo o necesitas leer registros A, AAAA, MX, TXT, NS o CAA tal como los devuelve un resolver público.
Búsqueda WHOIS y RDAP (herramienta en inglés): cuando quieres saber con qué registrador está contratado un dominio, cuándo se dio de alta, cuándo caduca y a qué servidores de nombres apunta.
Búsqueda ASN (herramienta en inglés): cuando aparece una dirección desconocida en un registro y quieres distinguir si viene de un operador doméstico, de un centro de datos o de una nube.
Comprobador de lista negra de IP (herramienta en inglés): cuando tus correos rebotan o acaban en la carpeta de spam y sospechas que la reputación de la IP de salida tiene algo que ver.
Si no sabes por dónde empezar, este orden sirve para casi todo el mundo: primero la IP, después las fugas, después la huella.
Qué se ejecuta en español y qué solo se explica en español
Las doce páginas están escritas en español, pero no todas hacen lo mismo cuando llegas a ellas. Seis ejecutan la comprobación en la propia pestaña, con su botón, sus resultados y su estimación de exposición. Las otras seis explican en español qué es la consulta, qué devuelve y cómo se lee, y mandan el formulario a la versión en inglés. Preferimos decirlo aquí, antes del clic, y no dejar que lo descubras al llegar.
Seis comprobaciones que se ejecutan en esta sesión
Cuál es mi IP. Dirección pública que reciben las webs, versión del protocolo, operador y ubicación aproximada.
Prueba de fugas de VPN. Las cuatro señales en una sola pasada: IP visible, resolver de DNS, WebRTC e IPv6.
Prueba de fuga de DNS. Quién contesta a las consultas de nombres mientras el túnel está levantado.
Prueba de fuga de WebRTC. Qué direcciones candidatas publica el navegador cuando prepara una llamada.
Prueba de visibilidad IPv6. Si hay tráfico IPv6 y por qué camino sale respecto del resto.
Prueba de huella del navegador. Rasgos visibles del navegador y cuánto destacan en conjunto.
Seis consultas que se explican aquí y se ejecutan en inglés
Búsqueda DNS. Registros A, AAAA, MX, TXT, NS y CAA de un dominio, tal como los devuelve un resolver público.
Búsqueda WHOIS y RDAP. Registrador, fecha de alta, fecha de caducidad y servidores de nombres.
Búsqueda ASN. A qué sistema autónomo pertenece una dirección y qué tipo de red hay detrás.
Comprobador de lista negra de IP. Si una dirección de salida aparece en listas de reputación de correo.
Geolocalización de IP. Hasta dónde llega la estimación de país y ciudad de una dirección concreta.
¿Cuál es mi User-Agent? La cadena con la que el navegador se presenta y qué se deduce de ella.
Se distinguen a simple vista sin memorizar la lista: en el menú de arriba solo aparecen las seis que funcionan en español, y en la sección anterior las otras seis llevan escrito «herramienta en inglés» junto al enlace. Dentro de cada una de esas seis páginas hay además un aviso propio y un enlace directo al formulario inglés.
La diferencia es de idioma de la interfaz, no de calidad del dato: la consulta que lanza la versión en inglés es exactamente la misma que lanzaría una versión española. Cuando esas seis se traduzcan, esta página lo dirá y el contador de la portada subirá. Mientras tanto, el número honesto es seis, y anunciar doce sería vender algo que no está.
Cómo usar una herramienta en inglés sin perderte
Si acabas en una de las seis páginas de búsqueda, verás la explicación en español y un enlace a la versión en inglés. El salto asusta menos de lo que parece: son formularios de una sola casilla y el vocabulario se repite siempre. Con este glosario mínimo cubres casi todo lo que vas a encontrar en pantalla.
Lookup es «consulta» o «búsqueda»; query es lo que escribes en la casilla.
Record type es el tipo de registro DNS: A, AAAA, MX, TXT, NS o CAA.
Registrar es el registrador con el que está contratado el dominio; expiry o expiration date, la fecha de caducidad.
Name servers son los servidores de nombres a los que apunta el dominio.
Listed significa que la dirección aparece en una lista de reputación; not listed, que no aparece en la que se consultó.
Autonomous system es la red que anuncia un bloque de direcciones, y el número que la identifica es el ASN.
Dos avisos prácticos antes de interpretar nada. El primero: estas consultas describen un dominio o una dirección, no tu sesión, así que las puedes lanzar desde cualquier equipo y desde cualquier país y el resultado será el mismo. Da igual si tienes la VPN puesta. El segundo: una respuesta vacía no siempre es un error. Un dominio sin registros MX simplemente no recibe correo en esa zona, y una dirección que no aparece en una lista negra está limpia en la lista consultada, no en todas las que existen.
Y un tercero, que es más de expectativas que de técnica: en estas páginas no vas a encontrar el botón de «Safe Copy» ni la tarjeta de puntuación. Esas dos cosas pertenecen a las comprobaciones de sesión, porque resumen lo que se vio de ti. Aquí lo que hay son registros públicos, que se copian y se pegan sin filtrar porque no contienen nada tuyo.
Cómo hacer la comprobación para que sirva de algo
El error habitual es tocar tres cosas a la vez y no saber después cuál produjo el cambio. Este orden lo evita.
Toma una referencia sin VPN. Ejecuta la comprobación con tu conexión normal y anota el operador, el ASN y el resolver que aparece. Sin esa referencia no puedes interpretar lo que venga después.
Cambia una sola cosa. Conecta la VPN, cambia de servidor, activa el DNS cifrado o pasa a datos móviles. Una modificación por vuelta.
Vuelve a ejecutar y compara. Si el ASN y el país se mueven a donde esperabas, esa parte responde. Si no cambia nada, revisa si la aplicación está conectada de verdad o si el navegador usa otro perfil o proxy.
Repite en cada navegador que uses. Las señales se miden en la pestaña abierta. Otro navegador, otro perfil o una ventana privada pueden dar otro resultado sin que nada esté roto.
Guarda el resultado con Safe Copy. La exportación segura resume categorías y deja fuera la IP completa, la ciudad exacta, el user-agent íntegro, los valores sin procesar de la huella y los candidatos WebRTC. Puedes pegarla en un ticket sin dar más datos de la cuenta.
Los criterios con los que se etiqueta cada señal, y los límites de cada prueba, están en la metodología en español.
Cómo leer los resultados sin alarmarse
Las seis comprobaciones que se ejecutan en español resumen lo visto en una estimación de exposición de 0 a 100: cuanto más alta, más señales pueden requerir revisión. Las que no se pudieron leer bajan la confianza. No es una nota de seguridad.
Baja exposición. En el momento de la prueba no apareció ninguna señal fuera de sitio. Es una buena noticia acotada a esta sesión y a este navegador.
Exposición moderada. Algo no encaja del todo con la ruta esperada. Merece una segunda vuelta, no un susto.
Alta exposición o Revisar con prioridad. Varias señales apuntan fuera de la ruta prevista: un resolver de tu operador con la VPN activa, una candidata pública de WebRTC o una salida IPv6 por otro camino.
Sin revisar. La prueba no se ha ejecutado, o el navegador bloqueó la señal y no llegó respuesta. Eso no equivale a un resultado limpio.
Las seis páginas de búsqueda de red no dan puntuación, y no es un olvido: una consulta de WHOIS, de DNS, de ASN, de lista negra o de geolocalización no mira tu sesión, sino un dominio o una dirección que escribes tú. Devuelven registros, fechas y nombres de servidores, y eso se lee tal cual, sin escala. Si esperabas ver ahí una barra de exposición, lo que falta no es el dato: es que esa métrica no tendría sentido sobre un dominio ajeno.
El matiz que conviene repetir: un resultado limpio no demuestra que no exista ninguna fuga, solo que en ese instante y por esa vía no había ninguna visible.
Cinco errores que dejan una comprobación sin valor
La mayoría de los resultados que desconciertan no vienen de un fallo de la red, sino de la forma de medir. Estos cinco se repiten mucho y los cinco tienen arreglo.
Medir sin referencia. Si no sabes qué operador y qué resolver aparecen con tu conexión normal, no puedes saber si el túnel cambió algo. La primera ejecución debería ser siempre sin VPN, con la conexión de casa tal cual.
Cambiar varias cosas a la vez. Conectar la VPN, activar el DNS cifrado y desinstalar una extensión en la misma vuelta deja un resultado que no se puede atribuir a nada. Una modificación por ejecución, aunque tardes más.
Fiarse de lo que ya está en pantalla. Un resultado antiguo no se actualiza solo. Si has reconectado el túnel o cambiado de servidor, vuelve a ejecutar antes de sacar conclusiones, y recarga la página si la pestaña llevaba horas abierta.
Confundir la ciudad con una posición. La ubicación sale de una base de datos que asocia rangos con lugares, no de un GPS. Que aparezca otra ciudad no significa que la VPN falle: significa que ese rango está registrado allí.
Tomar «sin revisar» por «limpio». Cuando una señal no se pudo leer, porque una extensión la bloqueó o porque el navegador no la expone, la prueba lo dice y baja la confianza. Un hueco no es la ausencia de una fuga.
Hay un sexto error, menos técnico y bastante más humano: repetir la comprobación hasta que salga el resultado que uno quería. Si dos ejecuciones seguidas dicen cosas distintas, lo interesante es justamente esa diferencia —una reconexión a medias, un servidor que cambió, una extensión que se activó tarde—, no quedarse con la más favorable de las dos.
Lo que MyIPScan no hace
Conviene decirlo, porque sobre esto circula mucha exageración.
No ordenamos proveedores. Aquí no hay listas de «mejores VPN», ni estrellas ni notas a ningún servicio. Nombramos a un proveedor solo cuando hace falta para explicar un comportamiento.
No hay enlaces de afiliado. Ningún enlace de estas páginas paga comisión, así que no hay motivo para empujarte hacia un producto.
No prometemos anonimato ni seguridad. Estas herramientas informan de señales. Un diagnóstico no cifra nada, no protege tu equipo y no te vuelve invisible.
No vemos más allá del navegador. Se mide lo que expone esta pestaña. Otras aplicaciones, otros dispositivos y el tráfico que sale del router por su cuenta quedan fuera.
No hace falta cuenta. La ruta de diagnóstico se ejecuta dentro de la sesión: sin registro, sin cookies de seguimiento y sin almacenamiento persistente de señales sensibles.
Preguntas frecuentes sobre comprobar tu IP y tus fugas
¿Cómo compruebo cuál es mi dirección IP?
Abre la comprobación de IP y la verás en unos segundos, sin instalar nada. Muestra la dirección pública que reciben las webs, si es IPv4 o IPv6, el operador al que pertenece y una ubicación aproximada. Es la misma para todos los dispositivos conectados al mismo router.
¿Qué es un test de fugas?
Es una comprobación que busca señales que salen por una ruta distinta de la que crees estar usando. El caso típico: la IP visible es la del servidor de tu VPN, pero las consultas de DNS siguen yendo al servidor de tu operador. También se revisan WebRTC y el tráfico IPv6.
¿Cómo sé si mi VPN funciona de verdad?
Comparando. Ejecuta la prueba sin la VPN y anota el operador y el país; conecta el túnel y repítela. Si el ASN y la ubicación se mueven al servidor que elegiste, la ruta principal responde. Después revisa DNS, WebRTC e IPv6, porque cada uno puede seguir su propio camino.
¿Por qué mi IP aparece en una ciudad en la que no estoy?
Porque dentro de una dirección IP no hay coordenadas: la ubicación se estima con bases de datos que asocian rangos con lugares, y esas bases apuntan al nodo de salida del operador o a una sede regional. En redes móviles y con CGNAT, un desvío de cientos de kilómetros es normal.
¿Se guardan mis datos cuando ejecuto una prueba?
La ruta de diagnóstico y el recibo se ejecutan dentro de la sesión: no se añaden cookies de seguimiento ni almacenamiento persistente de señales sensibles, y no hace falta cuenta. Al exportar con Safe Copy, la copia resume categorías y deja fuera la IP completa, la ciudad exacta y el user-agent íntegro.
¿Hay que registrarse o pagar algo?
No. No hay cuenta, ni correo, ni versión de pago en ninguna página en español: ni en las seis comprobaciones que se ejecutan aquí, ni en las seis que explican la búsqueda y enlazan a la herramienta en inglés. Estas páginas tampoco llevan enlaces de afiliado ni listas de proveedores recomendados: describen lo que se ve en tu sesión y te dejan decidir a ti.
¿Por qué solo seis herramientas funcionan en español?
Porque traducir una herramienta no es traducir un texto: hay que revisar etiquetas, estados de error, resultados y la forma de leerlos, y una etiqueta mal traducida en un diagnóstico se convierte en una conclusión falsa. Las seis comprobaciones de sesión —IP, VPN, DNS, WebRTC, IPv6 y huella— ya están completas. Las seis búsquedas de red mantienen la explicación en español y el formulario en inglés hasta que pasen la misma revisión. Es preferible avisar antes del clic que dejar un botón que responda a medias.
¿Las páginas de búsqueda también dan una puntuación de 0 a 100?
No. Esa estimación resume las señales de tu sesión, y una búsqueda de WHOIS, DNS, ASN, lista negra o geolocalización no mira tu sesión: describe un dominio o una dirección que escribes tú. Lo que devuelven son registros, fechas y nombres de servidores, que se leen tal cual. La puntuación y la exportación segura solo aparecen en las seis comprobaciones que se ejecutan en esta pestaña.
¿Qué hago si una prueba marca algo para revisar?
Primero repetirla: un resultado suelto puede venir de una reconexión o de una extensión que se activó a medias. Si se mantiene, aísla la causa cambiando una sola cosa (el servidor de la VPN, el DNS del sistema, el navegador) y vuelve a ejecutar. Guarda la exportación segura antes y después.
¿Estas pruebas demuestran que soy anónimo?
No, y ninguna herramienta puede demostrarlo. Lo que ves es un retrato de las señales visibles de esta sesión del navegador, en este momento. No alcanza a otras aplicaciones ni a otros dispositivos. Un resultado limpio significa que no había señal visible, no que no exista ninguna fuga.